Un grupo multidisciplinar de expertos reclama que la nutrición forme parte integral del tratamiento del cáncer

Un grupo multidisciplinar de expertos reclama que la nutrición forme parte integral del tratamiento del cáncer

En España, según los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el número de cánceres diagnosticados en España en el año 2021 se estima que alcanzará los 276.239 casos. De ellos, entre un 15 y un 40%, en función del tipo de cáncer, presentan pérdida de peso; el 15-20% de los estadios iniciales, lo que supone entre 34.200 y 45.600 personas; en el 80% de la enfermedad avanzada, unos 27.360 pacientes, y en el 80-90% de los pacientes en fase terminal, alrededor de 21.888-24.624 personas. Por ello, la evaluación nutricional del paciente con cáncer debería convertirse, junto a la temperatura, presión arterial y frecuencia cardíaca, en la cuarta constante vital, pues influye decisivamente en la tolerancia y eficacia de los tratamientos del cáncer, que sigue constituyendo una de las principales causas de morbimortalidad del mundo.

Ésta fue una de las conclusiones del Foro de Nutrición Clínica en el Paciente Oncológico que, liderado por el Grupo de Expertos del Paciente Oncológico (GENPO) y la colaboración de la Alianza +Nutridos, sirvió para incidir en la necesidad de que la nutrición clínica sea parte transversal del tratamiento del cáncer y esté presente en todo el proceso asistencial del paciente oncológico. El Dr. Alfredo Carrato, del Servicio de Oncología Médica del Hospital U. Ramón y Cajal e integrante de GENPO, junto al Dr. Miguel León, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital U. 12 de Octubre y presidente de la Alianza +Nutridos, fueron los encargados de abrir un encuentro multidisciplinar de expertos en el que se puso de manifiesto que el abordaje de esta problemática comienza por la elaboración de sistemas de cribado capaces de detectar de manera precoz la desnutrición en los pacientes oncológicos, clave para la eficiencia de su tratamiento.

El Dr. Carrato señaló que los pacientes con cáncer tienen un mayor riesgo de padecer desnutrición debido tanto a las manifestaciones del tumor en sí mismo, como las consecuencias del tratamiento con cirugía, quimio o radioterapia. El reconocimiento temprano del riesgo de desnutrición, mediante screening nutricional periódico, en pacientes oncológicos puede estabilizar o revertir la pérdida de peso desde un 50% a un 88% de los casos. Por ello, tal y como añadió el Dr. Juan Antonio Virizuela, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, el tratamiento nutricional debería ir encaminado en primer lugar a realizar un adecuado consejo dietético, que incluya también aspectos del estilo de vida, como la realización de ejercicio físico adaptado a la situación del paciente.

“En pacientes que no alcancen el 60% de sus requerimientos nutricionales durante 1-2 semanas se debe añadir tratamiento médico nutricional, generalmente en forma de suplementos nutricionales orales al comienzo. La nutrición enteral por sonda es la forma de nutrición preferida cuando la vía oral no es posible. La nutrición parenteral (NP) se debe prescribir en los casos en los que no es posible utilizar la vía digestiva. El uso de la NP total (NPT) o complementaria (NPC) puede realizarse en aquellos pacientes que no alcanzan el 60% de sus requerimientos por vía oral/enteral, para mejorar su estado nutricional y la calidad de vida del paciente, sopesando su indicación y el riesgo/beneficio de esta intervención”, concluyó el Dr. Virizuela.

El Dr. Miguel León, presidente de la Alianza +Nutridos, puso de relieve la necesidad de realizar un diagnóstico y tratamiento precoz de carácter transversal para la desnutrición clínica. Además, destacó que la desnutrición es un problema común a todas las especialidades clínicas y su prevención y corrección beneficia a los pacientes con cáncer con independencia de la especialidad médica o quirúrgica que se encargue de sus cuidados a lo largo de cada una de las fases de la enfermedad.

Durante la primera mesa del evento, moderada por la Dra. Paloma Casado, del área de Humanización del Hospital Clínico San Carlos, se presentaron los puntos clave del documento realizado por el Grupo de Expertos en Nutrición del Paciente Oncológico (GENPO). “Un adecuado estado nutricional en el paciente con cáncer mejora la calidad de vida, la tolerancia a los tratamientos contra el tumor y puede disminuir las complicaciones y la mortalidad”, destacaron las Dras. Carmina Wanden-Berghe, coordinadora del Grupo de Trabajo en Nutrición Artificial Domiciliaria y Ambulatoria (NADYA) y Cristina de la Cuerda, médico adjunto de la Unidad de Nutrición del Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Asimismo, resaltaron que es prioritario pensar en el estado nutricional del paciente desde el minuto “0”.

Desde el punto de vista de los pacientes, se resaltó la importancia de la toma compartida de decisiones, por razones legales (Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información), pero también prácticas; solo si se comparte las decisiones se hace corresponsable activamente. “Es necesario que los pacientes entiendan bien la situación, aportarles información, convenir objetivos, implicarse en la toma compartida de decisiones y analizar su experiencia (PROMs y PREMs)”, dijeron José Luis Baquero, director y coordinador científico del Foro Español de Pacientes y Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer.

Detección precoz coste-efectiva

David Cantarero, profesor titular en Economía aplicada de la Universidad de Cantabria, resaltó que, en desnutrición hospitalaria, la detección precoz puede ser coste-efectiva. La desnutrición repercute en la estancia hospitalaria y en los costes, con un aumento medio de la estancia de 3-4 días de los pacientes desnutridos en comparación con los bien nutridos y un incremento de los costes asociados a la hospitalización de un 20-25%. “Instaurar este sistema de detección precoz que incluya una herramienta de fácil aplicación para profesionales, conseguiría ahorro de costes que podría alcanzar hasta 48 millones en un hospital de más de 1.000 camas”.

Para cerrar la primera parte, la Dra. Marga Garrido, responsable de la Unidad de Farmacia Oncológica del Hospital Costa del Sol, destacó que los Planes Estratégicos Autonómicos deberían apostar por un abordaje precoz de la desnutrición en pacientes con cáncer, con objetivos bien definidos que impliquen a todos los niveles asistenciales, profesionales que atienden a estos pacientes y a todos los Centros. “Los gestores sanitarios pueden actuar en muchos casos como impulsores de protocolos de actuación coordinada y precoz para abordar el problema de la desnutrición en pacientes con cáncer y promover la creación de equipos de soporte nutricional que atiendan a estos pacientes”, señaló la Dra. Garrido.

La segunda mesa, moderada por la Dra. Julia Álvarez, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, arrancó con un debate multidisciplinar en el que expertos de diferentes especialidades y sociedades científicas expusieron sus posicionamientos acerca de la desnutrición clínica en el paciente oncológico. La Dra. María Ángeles Pérez Escutia, jefe de Sección del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario 12 de Octubre, incidió en que la desnutrición puede conllevar un empeoramiento de la tolerancia y beneficio de los tratamientos oncológicos, así como disminuir la calidad de vida de los pacientes, teniendo un impacto negativo en su supervivencia.”

 

Siguiendo la línea sobre la importancia de una detección precoz de la desnutrición, la Dra. Juana Carretero, vicepresidenta primera de la Sociedad Española de Medicina Interna, subrayó que la formación en nutrición no forma parte de los planes estructurales de estudio de los profesionales, al menos no de una forma relevante para que permita conocer la desnutrición como una comorbilidad muy relevante de los pacientes. Y, por otro lado, esa ausencia de reconocimiento de la desnutrición como un problema médico muy importante conlleva un absoluto desconocimiento sobre cómo abordarlo.

Por su parte, el presidente del Grupo Español de Rehabilitación Multimodal, el Dr. José Manuel Ramírez, destacó que la Vía RICA se basa en la mejor evidencia científica disponible, y de sus recomendaciones demandan diferentes procesos asistenciales, en dependencia del procedimiento quirúrgico, estos procesos determinan la actividad a desarrollar en cada momento y el responsable de esa actividad. Los resultados dependen de una buena coordinación en el equipo, y se mejoran a través de sesiones clínicas conjuntas donde periódicamente se actualicen los datos, reflexionando sobre los mismos. “Es clave que aprendamos a trabajar en equipo, que el equipo esté constituido por todos los que participan en el manejo de los pacientes y que la comunicación sea fluida”, destacó.

Humanizar el cuidado

En el debate también se incidió en la importancia del papel fundamental de la enfermería. En este sentido, la delegada del Área de Nutrición del Consejo General de Enfermería, Marilourdes de Torres, señaló que el objetivo del cuidado y acompañamiento enfermero es ayudar al individuo a mantener por sí mismo, acciones de autocuidado nutricional que le sirvan para conservar la salud y la calidad de vida. Incluso son el coadyuvante necesario para afrontar las consecuencias de la enfermedad hasta la curación o en los últimos días de vida, porque humanizar el cuidado es una responsabilidad inherente a la función enfermera, en su compromiso con los pacientes. En este sentido, Bernard Gaspar, presidente de la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón, destacó que se debe apostar por la información y formación nutricional, tanto para los profesionales como para los pacientes, ya que “tenemos que considerar que la nutrición es parte integral de cualquier tratamiento oncológico”.

Finalmente, la Dra. Elena Martín, jefe de Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Universitario de La Princesa, incidió en que la desnutrición en el paciente quirúrgico con cáncer está asociada a complicaciones quirúrgicas importantes, como la aparición de infecciones postoperatorias y dehiscencia de las suturas, pudiendo ser una causa frecuente de reintervenciones.

Necesitamos sensibilizar a todos los profesionales y gestores en este tema, mejorar la formación de profesionales y pacientes, optimizar la organización de los equipos multidisciplinares y racionalizar los recursos terapéuticos en aras de la eficiencia y los resultados en salud. Disponemos de estrategias consensuadas entre Ministerio y CCAA expresadas en el Documento Marco del Abordaje de la Desnutrición Relacionada con la Enfermedad en el Sistema Nacional de Salud que nos permitan luchar contra la inequidad actual. Por ello necesitamos el compromiso de gestores y profesionales para su implementación y desarrollo.

El Foro puede verse en el siguiente enlace.